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¿Se Logrará Alcanzar la Paz Mundial En Nuestro Tiempo?

Dios 'de los Cielos y la Tierra, Unico y Verdadero'  estableció en la Biblia un Festivo llamado Fiesta de Tabernáculos, que simboliza el periodo futuro de paz y prosperidad sin precedente que vendrá a la Tierra. ¿Qué lecciones nos puede enseñar esta fiesta en la actualidad? ¿Lograremos alcanzar la paz mundial en nuestro tiempo? por Jerold Aust

Después de la Conferencia de Munich el 30 de septiembre de 1938, el primer ministro Británico Neville Chamberlain bajó de un avión y mostró la declaración que el mundo estaba esperando y que decía lo siguiente: Nosotros, el Führer y Canciller alemán y el Primer Ministro de Gran Bretaña, nos hemos vuelto a reunir hoy y hemos acordado reconocer que nuestra disputa es de capital importancia para las dos naciones y para Europa.
“Respetamos el acuerdo firmado la noche pasada y el Acuerdo Naval Anglo-Alemán como un ímbolo del deseo de nuestros dos pueblos, de nunca más enfrentarnos en una guerra. Hemos resuelto que el método de consulta será la forma adoptada para resolver cualquier otra disputa que concierna a nuestros países, y estamos determinados a continuar con nuestros esfuerzos para resolver las posibles diferencias y así contribuir a asegurar la paz en Europa”.
Después de leer esta declaración en su residencia oficial, Chamberlain dijo: “Mis buenos amigos, por segunda vez en nuestra historia un Primer Ministro británico ha regresado de Alemania trayendo una paz con honor. Creo que es la paz para nuestros tiempo . . . Regresen a sus casas y duerman bien tranquilos”. A los ojos del mundo, Neville Chamberlain pasó a la historia como alguien carente del conocimiento necesario sobre geopolítica y naturaleza humana. Su excesiva confianza fue clave para que Adolfo Hitler desencadenara la Segunda Guerra Mundial y ejecutara su plan mundial de asesinar a millones de personas inocentes. Esta supuesta paz resultó ser solo una peligrosa y gigantesca desilusión.
¿Es la paz verdaderamente posible?
Hoy vemos violentos disturbios en las naciones musulmanas del Medio Oriente, a Irán embarcado en una carrera nuclear armamentista, a peligrosos actores como Corea del Norte ya en posesión de este tipo de armas, y a un Pakistán políticamente inestable. Observamos a China y a Rusia modernizar agresivamente sus fuerzas militares. ¿Qué significa todo esto? ¿Seremos testigos de una nueva guerra, o llegará finalmente la paz a nuestro mundo? ¿Hay algún modo de saberlo?
El mundo entiende por paz el periodo en el que no hay guerras. Pero la definición de paz de Jesucristo no es la misma de este mundo. Jesús dijo a sus discípulos “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da” (Juan 14:27).
La verdadera paz está personificada por el significado profundo y espiritual de los Diez Mandaientos, que se materializa cuando las personas, con todo su corazón, mente, voluntad y acción, dan honor a la ley de Dios y la obedecen, lo que da como resultado relaciones pacíficas (1 Juan 5:3; 4:20-21; Santiago 3:18).
Baruch Spinoza fue un notable filósofo holandés, criado en la comunidad judía de Holanda (1632-1677). Él dio la siguiente definición de paz: “Paz no es la ausencia de guerra; es una virtud, un estado mental, una disposición hacia la benevolencia, confianza y justicia”.  El concepto de paz que tenía Spinoza era muy perspicaz. Es notable su parecido con el concepto que Dios tiene de la paz, y él
muestra cómo la verdadera paz llegará a la Tierra mediante lo que representan las fiestas anuales reveladas en la Biblia.
 Cuatro fiestas representan la paz mundial
 ¿Cómo traerá Dios paz duradera a este mundo? Él revela cómo será posible por medio de sus fiestas santas, que se encuen-tran en la Biblia. Primero revisemos el trasfondo del propósito general de estas fiestas.  Cada una de las siete fiestas anuales de Dios revela la salvación en etapas de toda la humanidad. En orden, ellas son: Pascua, Panes sin Levadura, Pentecostés (también llamada Fiesta de la Cosecha), Trompetas, Expiación, Tabernáculos y el Último Gran Día (inmediatamente después la Fiesta de Tabernáculos, que dura siete días). Puede encontrar el listado completo en Levítico 23.
Cada una de estas fiestas representa una parte importante del plan de salvación que Dios ofrece a la humanidad y muestra el rol activo y la participación de Jesucristo para llevar a cabo este plan en la Tierra, incluyendo la forma en que él, como Príncipe de Paz, finalmente traerá la verdadera paz al mundo.
Las últimas cuatro reflejan cómo Cristo a su regreso establecerá un reino de paz y prosperidad, y los eventos que sucederán a continuación.

La Fiesta de Trompetas

La primera de las últimas cuatro fiestas y días santos, la Fiesta de Trompetas, simboliza el son de trompetas, advirtiendo sobre una inminente guerra y el consiguiente juicio. En el Antiguo Testamento se colocaba a vigías o centinelas en lugares estratégicos para hacer sonar la alarma cuando el ene-migo se aproximaba. Por lo general tocaban el shofar, un cuerno de carnero, que producía un sonido de advertencia.
La Fiesta de Trompetas representa el sonido final de la última trompeta antes del regreso de Cristo (1 Corintios 15:52; 1 Tesalonicenses 4:16) y una serie de significativos sonidos de trompeta que preceden a la última (Apocalipsis 8:6).  Estas trompetas, como las fiestas, son en parte una adver-tencia acerca de la batalla final en el “gran día del Dios Todopoderoso” (Apocalipsis 16:14; ver Zacarías 14:3). Jesús peleará esta batalla final contra una nueva superpotencia que la Biblia llama la bestia y contra grandes ejércitos provenientes del otro lado del río Éufrates.
Estas fuerzas primero convergerán al noroeste de Jerusalén, cerca de la colina de Megido, que en el Griego original del Nuevo Testamento recibe el nombre de Armagedón (Apocalipsis 16:16). Pero en realidad, ellos estarán luchando contra Jesucristo cerca de Jerusalén. “Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá” (Apocalipsis 17:14; compare con Apocalipsis 19:11-21).
Específicamente, la Fiesta de Trompetas representa, por un lado, la batalla final entre Jesucristo y los dictadores humanos que supervisarán los poderes geopolíticos en aquel tiempo del fin. Cristo los derrota drástica y decisivamente (Apocalipsis 14:14-20; 19:11-21).
Por otro lado, la Fiesta de Trompetas también representa la resurrección de los santos fieles de Dios que han muerto a través de las edades y la transformación de los santos que estén aún vivos al regreso de Jesucristo. Como el apóstol Pablo escribió: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, en la  trompeta; final se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Corintios 15:51-52; compare con 1 Tesalonicenses 4:16-17).
Expiación
Jesucristo eliminará a los gobernantes que hagan guerra contra él cuando descienda a Jerusalén. Después enfocará su atención en los tiranos espirituales que nos rodean, es decir, Satanás y sus demonios, y los quitará de en medio.
El Día de Expiación simboliza el próximo acontecimiento, que se lleva a cabo poco después del cumplimiento de la Fiesta de Trompetas. En ese tiempo, Dios atará y encarcelará a Satanás y sacará a los demonios de sus puestos de poder sobre la Tierra (Apocalipsis 20:1-3).  Las Fiestas de Trompetas, Expiación y Tabernáculos se suceden muy de cerca. Jesús rápidamente se deshace de aquellos que han venido a hacer guerra y a eliminar a la humanidad. Él dijo en relación a este periodo de crisis: “Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:22).
Cristo entonces encarcela al poderoso intruso espiritual, Satanás el diablo, para que finalmente los seres humanos puedan reconciliarse y ser uno con su Dios. Una vez que la influencia engañosa de Satanás sea eliminada, los seres humanos podrán reconciliarse con su Creador y restaurar una relación apropiada con él.
Una particularidad de este día es que el pueblo de Dios (que desde un principio el llamo a sus fieles 'Isreal', quienes obedecian La Ley perpetua del Dios verdadero, asistiendo a los Aniversarios de la ordenanza en Lev 23) debe obedecer el mandamiento de ayunar en él (“afligiréis vuestras almas”, como se traduce en Levítico 23:27-29), porque el ayuno enfatiza el hambre que deberíamos sentir por Dios, y además, nuestra confianza en él. También destaca el hecho de que en un tiempo futuro no vamos a necesitar sustento físico una vez que se nos dé vida eterna.
El ayuno también proporciona fuerza espiritual. Jesús se fortaleció más que nunca después de ayunar 40 días y 40 noches (Mateo 4:1-11). Él también enseñó a sus discípulos que el ayuno da fuerza espiritual para afrontar la realidad de este perverso mundo espiritual, diciéndoles que “este género [de demonios] no sale sino con oración y ayuno” (Mateo 17:21). Así, este día simboliza la desaparición de Satanás y sus demonios.
El ayuno sirve para romper las ataduras de la maldad, deshacer la pesada carga de preocupación, temor y ansiedad, liberar a los oprimidos, romper todo yugo con el pecado y vivir una vida ejemplar. Después de un ayuno productivo, Dios escucha nuestras oraciones (Isaías 58:6-11).
Dios intervendrá en los terribles asuntos de la humanidad para salvarnos de nosotros mismos. Como se simboliza en el Día de Expiación, él apartará y atará a Satanás y los demonios para que ya nunca más puedan incitar a la humanidad al pecado, el engaño y la rebeldía. Entonces, y solo entonces, irrumpirá la paz, y todas las personas sobre la Tierra por fin tendrán el conocimiento y la oportunidad de aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador.
La Fiesta de Tabernáculos
Después de este periodo de agitación mundial vendrá un tiempo de paz, simbolizado por la Fiesta de Tabernáculos. Esta gran fiesta representa el reino de mil años del Príncipe de Paz sobre la Tierra (Apocalipsis 20:4-6; Isaías 9:6-7). La Biblia está llena de profecías positivas acerca de este reino milenario de Cristo, caracterizado por la paz y la prosperidad (Hechos 3:19-21). Será un huerto del Edén Internacional, comenzando en Jerusalén y extendiéndose por toda la Tierra Santa y el mundo entero. Al comienzo del milenio de Cristo, las personas que vayan a Jerusalén notarán la belleza de la Tierra. “Y dirán: Esta tierra que era asolada ha venido a ser como huerto del Edén; y estas ciudades que eran desiertas y asoladas y arruinadas, están fortificadas y habitadas”. (Ezequiel 36:35; compare con Isaías 51:3).
El profeta Isaías describe los gloriosos mil años del pacífico reino de Jesús en la Tierra:
“Saldrá una vara del tronco de Isaí [padre del rey David], y un vástago [Jesucristo] retoñará de Sus raíces. Y reposará sobre él el Espíritu del Eterno; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del Eterno. Y le hará entender diligente en el temor del Eterno. No juzgará según la vista de sus ojos, ni argüirá por lo que oigan sus oídos; sino que juzgará con justicia a los pobres, y argüirá con equidad por los mansos de la tierra; y herirá la tierra con la vara de su boca, y con el espíritu de sus labios matará al impío. Y será la justicia cinto de sus lomos, y la fidelidad ceñidor de su cintura.
“Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento del Eterno, como las aguas cubren el mar” (Isaías 11:1-9).
Casi junto con este periodo de paz, el mundo experimentará una gran prosperidad: “He aquí vienen días, dice el Eterno, en que el que ara alcanzará al segador, y el pisador de las uvas al que lleve la simiente; y los montes destilarán mosto, y todos los collados se derretirán. Y traeré del cautiverio a Mi pueblo Israel, y edificarán ellos las ciudades asoladas, y las habitarán; plantarán viñas, y beberán el vino de ellas, y harán huertos, y comerán el fruto de ellos” (Amós9:13-14).
Isaías 35:1 también nos dice: “Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa”.
 El Último Gran Día
Inmediatamente después de la Fiesta de Tabernáculos, que dura siete días, hay otra gran fiesta llamada simplemente “el octavo día” (Levítico 23:36).
Tal como hemos visto, cada fiesta santa tiene un simbolismo que describe un acontecimiento en el futuro. La fiesta del Último Gran Día tiene que ver con el periodo de tiempo que sigue a los mil años bajo el gobierno de Cristo. Este lapso de tiempo también es llamado “el juicio del gran trono blanco”. La frase “juicio del gran trono blanco” se deriva de Apocalipsis 20:11-13: “Y vi un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos.
Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida.  “Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras”.  Ezequiel 37:1-14, que contiene un detallado relato de este acontecimiento y se refiere a millones de Israelitas fallecidos mucho antes, describe cómo será esta resurrección de grandes multitudes.
En esta resurrección, en este caso a vida física, muchos miles de millones de seres humanos tendrán su gloriosa oportunidad de salvación. Pablo dice que Dios “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4).

¿Disfrutaremos de paz permanente en nuestro tiempo?
Engañado por Hitler, Neville Chamberlain calculó muy mal el comienzo de la paz en nuestro tiempo. Pero Dios no es hombre, y no se equivoca. Solo él sabe la hora y día en que enviará a Jesucristo a la Tierra para salvar a la humanidad (Marcos 13:32).

Y en el tiempo del fin, algunos sobrevivirán a los terribles eventos que vendrán y vivirán para ver ese periodo de paz. Pero primero deben desencadenarse eventos horrorosos, sucesos que sacudirán al mundo hasta sus mismos cimientos.
¿Y qué hay de usted? Dios le ofrece paz y protección en esta vida y algo muchísimo mejor en el mundo de mañana, pero todo depende de usted (ver Lucas 21:34-36). Si está dispuesto a comprometerse con Dios el Padre y Jesucristo y comenzar a observar las fiestas anuales de Dios (Su Ley perpetua para Sus fieles la cual los separa del Seol), podrá entender su gran plan de salvación para toda la humanidad. ¡Su paz y prosperidad le están esperando!
Entender bien Su Palabra, instruccion recta hecha para el ser humano, Su Creacion para el bien .... no tocareis inmundicia de la jaula - aves del mundo .... toma tu Biblia (versiones aceptables aun no cambiadas: Reina Valera 1960 o la de King James Version (KJV).

Videos: http://www.worldslastchance.com/videos/wlc-videos/all/spanish
Articulos: http://www.worldslastchance.com/articles/spanish 


El gobierno de Cristo declaro la guerra en la Tierra en Su partida.... porque vino a poner las cosas del principio 'claras' para el que tenga oído, oiga y para el que tenga ojos, vea... pues de imagen inteligente hizo el Creador al hombre. Raza humana, para que lo busque más que el Oro en esta tierra de Seol gobernada por él quien prometió sentarse en el trono y así hacerse Dios de quienes lo idolatren y le sirvan en su creación de esclavitud.
Ciego, enfermo, angustiado, asolado, extirpado de toda bondad.... ejercito de ganado a hecho de la humanidad... y nos entregamos a cambio de unas monedas, algo no creado para el hombre.... y por su cambio a llegado hasta matar, cortar su propio origen. Acaso el verdadero Padre que es Eterno creó al hombre para asesinar o dar voto a otras leyes que no fuesen las de Él? No, solo nos hablo de amor. Acaso no sabéis que todo quien nace entra a este trono, jaula de aves inmunda, gobernada por aquel malvado quien desafío a tu Padre y prometió hacerte tropezar y caer en su engaño, 'un mundo comercial' tu cadena - atadura perpetua si asi lo eliges ... No fue Cristo quien nos dijo mientras aquí dadle al Cesar (unos de los gobernantes de ese tiempo) lo del Cesar y al Padre lo de El (su Ley que el cumplió hasta Su partida)? Entonces porque opinas y haces tu entorno bajo las regulaciones de este mundo y no te preocupas o te interesas por ver y oir lo que Cristo y la Palabra del Padre te han dicho que "hagas"?
No, las iglesias terrenales, edificios llenos de desilusión, vacías y llenas de palabras más bien comerciantes no te dirán las verdades porque también son Maestreadas por el gobernante del dinero mundial, aquel antiguo mundo Faraón, de donde salieron naciones promovidas según se vendían a las ofertas de hacerlos reyes y senadores, como se lo ofrecieron a Cristo, y El respondió 'no' por no ser de este mundo.... el dios de la tierra no lo pudo comprar.
Como único príncipe en los Cielos e único Hijo de Dios solo podemos ser 'hijos' de Dios en El.... si vemos y oímos Su instrucción... después de todo no dijo El, "en 3 días destruiré estos edificios (las Iglesias) y en 3 días los levantare"? Acaso El no murió a mano de los gobernantes comprados por el dios de este Mundo? No fue Él quien se ‘Levanto’? Así venció El, pagando el derecho de levantar asi Su Iglesia (en Espíritu y no en edificios pudrición de engaño) ... Donde hay uno o dos .... Te acuerdas?  Ven, y comparte mi pan y vino......
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http://www.worldslastchance.com/yahuwahs-calendar/celebracin-de-los-aniversarios-de-la-primavera.html


Los miembros de la Iglesia de Dios  están dedicados a conservar y anunciar “la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3).  Nuestras congregaciones están luchando para hacer su parte en el cumplimiento de la misión que Cristo dio a Su Iglesia.  Nos reunimos en el Sabbat del Creador. Elohim!  Somos celosos en nuestra obediencia a Dios, en amarnos unos a otros y en cumplir la misión de proclamar el evangelio del Reino de Dios.
Siempre son bienvenidos todos los que desean aprender la verdad, obedecer a Dios y reunirse con otros que tengan la misma actitud.

Las Verdaderas Causas de La Crisis Financiera Mundial


Durante los últimos años, nada ha acaparado más los titulares noticiosos
que la crisis económica que afecta a numerosas naciones. ¿Cuál es el verdadero origen del problema? Examinemos algunos principios financieros
básicos desde un punto de vista bíblico.

Por Erwin Barnett



Sin importar dónde vivan, casi todas las personas están viendo afectado su presupuesto por el alza
de los precios o de los impuestos, que seguirán aumentando en el futuro. Esto, sin mencionar la crisis presupuestaria, las descomunales deudas y los problemas de desempleo que amenazan cada día más tanto a ciudadanos como a gobiernos.
 ¿Cuál es la raíz de todos estos problemas?
Revisemos algunas realidades básicas sobre economía para poder entender más y mejor la crisis financiera que afecta al mundo entero.
 La economía se basa en conductas y decisiones;
Toda la interacción económica se debe a que los seres humanos expresan sus deseos y necesidades mediante una acción deliberada, con el propósito de mejorar sus circunstancias.
En el centro de las decisiones económicas se encuentran nuestras limitaciones en cuanto a xpectativas de vida y recursos. La manera en que distribuimos y priorizamos nuestros recursos refleja nuestros
pensamientos, apetitos y valores. Es por esta razón que la economía tiene que ver mucho más con nuestro comportamiento y con nuestras opciones que con el dinero.
Jesús dijo que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Lucas 6:45), es decir, que las palabras de una persona evidencian los valores que motivan sus pensamientos. De igual forma se podría decir
que “de la abundancia del corazón de una persona habla su billetera”, ya que las personas gastan su dinero en las cosas que les interesan.
El respetado economista Carl Menger comienza su libro Principios de Economía Política, escrito en 1871, con la siguiente afirmación: “Todas las cosas se hallan sujetas a la ley de causa y efecto”. Esto tiene su paralelo en la Biblia, que está llena de causas y efectos espirituales, como las bendiciones y maldiciones de Deuteronomio 28 y el hecho de que cosechamos lo que sembramos (Gálatas 6:7). Tanto nuestro comportamiento como nuestras decisiones tienen siempre consecuencias espirituales, y a menudo, también económicas.
¿Cómo se crea la riqueza?
Desde el principio de la humanidad los seres humanos han desarrollado y creado cosas. Han pescado, cazado y domesticado animales. Han extraído minerales de la tierra. Han creado obras de arte. Y aunque todos tenemos muchas preferencias distintas, nuestra riqueza está constituida de las
cosas que valoramos. Parte de esa riqueza se manifiesta mediante la posesión de una casa, muebles u otras pertenencias. Nuestra riqueza también incluye nuestras capacidades y habilidades laborales para ganarnos la vida. Algunas formas de riqueza se transforman fácilmente en dinero, pero otras no.
Un magnífico ejemplo de estas formas de creación de riqueza se encuentra en Proverbios 31:10-31, donde se alaba a una esposa ingeniosa y muy trabajadora. Aunque esta esposa tiene muchas virtudes, la carpintería no se menciona como una de ellas. Ello nos permite suponer que cuando ella amplió su cuarto de costura, contrató carpinteros, y que esos carpinteros probablemente subcontrataron herreros para los trabajos con metales. Cuando las personas eligen su propio oficio se produce la “división del trabajo”, un factor vital en la creación de riqueza.
Otro factor en la creación de la riqueza es el libre intercambio. De hecho, el libre intercambio es la única forma de interacción económica a través de la cual la riqueza de todos los involucrados aumenta. El libre intercambio se puede ver en muchas parábolas de Jesús, como por ejemplo, la
de la perla preciosa, de Mateo 13:45-46.
El último factor importante en la creación de la riqueza es el ahorro. La riqueza usada para comprar nuevos equipos o para empezar nuevos negocios puede provenir solamente de lo que las personas han
ahorrado. Mientras más se haya podido ahorrar, más riqueza hay disponible para ser usada como capital en las inversiones, lo que genera mayor productividad laboral y nuevas oportunidades para crear más riqueza.
Por supuesto, la riqueza total aumenta solo por la actividad que produce más riqueza de las que consume. Necesitamos darnos cuenta de que la riqueza y el dinero no son exactamente lo mismo. De hecho, esta confusión es en cierta medida una de las causas de la crisis financiera actual.
Esta crisis demuestra que la riqueza puede ser adquirida por medios ilegítimos, como por ejemplo, cuando se les quita a los demás por medio de la violencia, la coerción, el fraude o la deshonestidad, perpetrados por privados o por el gobierno.

Home Buyers : Young happy couple shopping for new home Stock PhotoNuestro deseo de vivir más allá de nuestros medios, o de esperar que otros nos rescaten si hacemos un mal negocio, es lo que ha incrementado la codicia individual y colectiva.




El papel de Dios en la riqueza se manifiesta principalmente en sus bendiciones, cuando él interviene y permite que las ganancias o la creación de riqueza estén en armonía con su ley. Además, él dota
a quienes lo aman de una visión y comprensión claras, que los capacitan para ser hábiles y prudentes en el manejo de sus asuntos personales (ver Éxodo 35:31; 1 Reyes 4:29; Salmos 111:10; Daniel
9:22). Aunque Dios quiere que aquellos que lo aman prosperen, él está mucho más interesado en nuestra riqueza espiritual que en la material (Hebreos 11:24-26).
Dios también reglamenta la posesión legítima de la riqueza dándole gran importancia a la propiedad privada, que él protege explícitamente en dos de los Diez Mandamientos: el octavo, que prohíbe
robar, y el décimo, que prohíbe codiciar (Éxodo 20:15, 17).
¿Qué es el dinero?
El concepto de dinero surgió en parte porque era imposible dividir un artículo de gran valor, como un buey, cuando era transado por algo de menor valor. El dinero debe ser fácilmente divisible, durable
y difícil de falsificar. El dinero tiene tres funciones: es un medio de valor intercambiable, una forma de acumulación de riqueza y una unidad de cuenta. Por lo mismo, no se debe confundir el dinero con la riqueza que representa.

Dios muestra en Deuteronomio 14:23-26 que la riqueza en forma de grano o ganado se puede ambiar por dinero, el que más tarde puede a su vez ser cambiado por comida. Observe que la riqueza se
retiene aunque su forma cambie. Hoy es común que las personas mantengan solamente una fracción de su riqueza total en el banco, y una fracción aún menor en sus bolsillos como dinero en efectivo.
Cuando el dinero está hecho de algo que tiene valor en sí mismo, como el oro o la plata, ese dinero tiene su propio valor intrínseco además del que le otorga el gobierno. Tal dinero se adquiere intercambiando valor por valor, y ese valor difícilmente puede ser influenciado o manipulado por terceros, como el gobierno, por ejemplo.
Cuando el dinero es solo un pedazo de papel, su valor está inicialmente determinado por decreto gubernamental. Un billete de papel moneda o una tarjeta de plástico no tienen casi ningún valor en símismos. El dinero electrónico ni siquiera existe en forma física. Por ejemplo, 10 fanegas de grano se intercambian por 100 dólares en dinero electrónico en la cuenta de un banco, que existe solo en un computador. No hay un valor intrínseco.
Por otro lado, el dinero en sí mismo está sujeto a la ley de oferta y demanda, porque no se usa como si fuera un lujo, como el petróleo o el trigo. Si la oferta de dinero en circulación aumenta, su valor declina, por lo tanto, se necesita más cantidad para comprar las mismas cosas. El papel moneda puede ser impreso a voluntad. El suministro del dinero electrónico puede ser cambiado presionando el botón de una computadora. Pero si el oro o la plata se usan como dinero, la cantidad disponible para ser usada no puede ser cambiada sú-bitamente ni según el capricho de algún político.
La inflación es una forma de robo
Cuando el gobierno gasta dinero recientemente creado por simple decreto, la riqueza que ese dinero representa proviene de todos los que lo poseen, pero ahora, con un valor monetario diluido. Más
dólares (o euros, yenes o pesos) están a la caza de la misma cantidad de productos y servicios. Esto deriva en el alza de los sueldos y precios, un efecto al que llamamos “inflación”. En la actualidad es una forma sutil de robo, porque el dinero no es tan valorado como antes. Y hay otras consecuencias.
Debido a que las personas valoran más el recibir algo de forma inmediata, el dinero tiene un valor de tiempo. Cuando se combina con el riesgo, esto deriva en el concepto de interés. Cuando las personas
piden dinero prestado, lo que realmente se les presta es la riqueza que el dinero representa. El financiador prestará libremente solo si se le asegura que podrá recuperarsu dinero y será compensado por el riesgo que toma.
Pero, si hay inflación durante la vida del préstamo, el prestamista recuperará menos dinero. En este caso el prestamista tendrá una desventaja y el que pide prestado tendrá una ventaja. Cuando se pide
un préstamo que dura décadas, incluso un poco de inflación puede destruir una considerable fracción de la riqueza devuelta al prestador. Por ejemplo, en una taza de inflación del 4% en 20 años, el valor de 1 dólar se reduce a 46 centavos.
En Deuteronomio 25:13-15 Dios instruyó a Israel para que mantuviera medidas y pesos justos. Cuando el gobierno inflael valor del dinero mediante políticas, ello destruye la cantidad de riqueza que se está pagando a largo plazo en préstamos y contratos. Es lo mismo que tener medidas y
pesos alterados: otra forma de robo.
Las deudas a largo plazo de mayor envergadura son aquellas en que incurren los gobiernos. Los funcionarios de gobierno hablan abiertamente de imprimir dinero nuevo con el que van a pagar el interés de la deuda anterior. Pero nada de este dinero impreso crea algún recurso o riqueza nueva. La impresión de dinero puede solamente inducir a una etapa temporal de prosperidad, que se desvanece cuando la impresión del dinero se detiene.
¿Qué se puede decir de los precios?
Los precios tienen dos funciones en una economía. Primer, facilitan el intercambio de valor por valor. Nosotros equiparamos el dinero con la riqueza porque cuando vamos de compras, tomamos en cuenta
los precios monetarios, no los precios en términos de horas trabajadas, fanegas de trigo o barriles de aceite.  Segundo, los precios informan a cada participante del amplio panorama económico sobre el valor relativo de las cosas, enviando señales que ayudan a todos a ajustar sus propios planes y expectativas.
También ayudan a las empresas a establecer sus niveles de producción.  De esta manera, los precios nos permiten hacer fácilmente juicios acerca del valor relativo. ¿Deberíamos trabajar una hora extra o ir al cine? ¿Es este par de zapatos mejor que este otro?

Cuando un tercero se inmiscuye en la economía, ello distorsiona las señales acerca de los valores relativos del sinfín de productos y habilidades laborales. Estas distorsiones dan origen a decisiones
y planes errados acerca de posibles inversiones. Esto es especialmente cierto cuando el gobierno se entremete en el sistema monetario y distorsiona el valor temporal del dinero manipulando las tasas
de interés. Estas decisiones causan lo que un prominente economista del siglo XX, Ludwig von Mises, ha llamado mala inversión.
Por ejemplo, en los últimos años, en Estados Unidos cundió la creencia de que la vivienda era una buena inversión, y como los créditos hipotecarios eran fáciles de obtener, muchos invirtieron equivocadamente en una casa que era más grande y más costosa de lo que podían pagar. Para promover esta política de aumento de propietarios inmobiliarios, los gobiernos se volvieron más flexibles en los requisitos para conceder los préstamos.



Como naciones e individuos, necesitamos arrepentirnos y asegurarnos de seguir lo que Dios dice en cuanto a nuestras opciones e interacciones económicas, y buscar su ayuda para que nos libre.

Se otorgaron muchos préstamos a personas que tenían un historial de índice crediticio bastante deficiente. Este dinero fácil permitió a los compradores ofrecer más dinero por las casas. Los constructores vieron esto como una señal para construir más casas nuevas, con características mejoradas. Como resultado, las compañías de suministros de construcción construyeron nuevas fábricas. Los inversionistas vieron estas señales de precio como verificación de que la economía estaba estable, y así sucesivamente.
En cierto punto, muchos se dieron cuenta que los propietarios no podían sostener el nivel de la deuda en que habían incurrido y que muchos no pagarían sus préstamos. Esto originó un torrente de se-
ñales que hicieron que la economía estadounidense se retrajera y contrajera. Los precios de las casas en algunas áreas cayeron a casi la mitad de lo que costaban en el punto crítico de la mala inversión. Los estadounidenses experimentaron un ciclo de auge y colapso del sector hipotecario debido a que se desconectó el dinero de la riqueza.
En Lucas 14:28, Jesús preguntó: “¿Quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?”
Pero aún en el caso en que se logre calcular hasta el último centavo de los costos de un proyecto grande, si el valor de la moneda cambia durante el tiempo de desarrollo del proyecto, no puede contabilizarse el costo en términos de riqueza. Peor aún, no se puede anticipar con certeza si el
negocio nuevo, o empresa, generará más riquezas de las que consume. Así es como se introducen la incertidumbre y el riesgo en el cálculo de la economía privada, mediante la manipulación del dinero hecha por el gobierno o como resultado de los esfuerzos de éste para influir directamente sobre los precios. Si las señales erróneas de precios engañan a las personas para que aprueben un proyecto que disminuye sus riquezas, ellas pueden terminar perdiendo todos sus bienes. Von Mises explicó que una economía con niveles significativos de intromisión gubernamental era insostenible; no obstante, ese patrón lo hemos visto repetido alrededor del mundo a través de los años.
Intervención del gobierno en el trabajo
Los gobiernos generan sus fondos para gastar mediante impuestos, préstamos, emisión de dinero o aumento de los créditos. Esto se logra permitiendo que los bancos presten múltiples veces la misma
cantidad depositada. La reciente burbuja inmobiliaria de Estados Unidos pudo financiarse principalmente porque se permitió a ciertas corporaciones relacionadas con el gobierno, como Fannie Mae, que prestaran dinero basado en bienes corporativos sujetos a un drástico cambio de valor de mercado (en el caso de Fannie, las hipotecas de las casas).
Hasta el 31 de marzo de 2008, Fannie ya había pedido 804 mil millones de dólares (a corto plazo) para comprar más hipotecas (principalmente a largo plazo),
mientras que sus accionistas habían aportado solo 39 mil millones de dólares de equidad (el interés o valor que tiene una persona sobre una propiedad por encima y más allá de cualquier deuda) como capital, en una proporción de 20:1. En su punto más álgido, la tasa puede haber sido de 30:1 o peor. Debido a que estos préstamos tan masivos permiten la rápida creación de nuevos fondos prestables, al mismo tiempo que las señales de mercado erróneas causan un aumento de las malas inversiones, no se necesita un gran descenso en la espiral que lleva al empeoramiento para eliminar completamente toda la equidad corporativa. Y esto es exactamente lo que sucedió.
La Reserva Federal de Estados Unidos ha cambiado el valor de cientos de miles de dólares de la deuda bancaria de baja calidad y ha creado dinero e instrumentos monetarios, como bonos, por ejemplo, para que los bancos los tengan como reserva. La agencia de noticias Bloomberg News informó el 11 de agosto de 2011 que en el 2008 la Reserva Federal creó un total de 1.2 billones de dólares para prestarle a los bancos, además de otros rescates gubernamentales.
Las distintas formas en que el Banco Central Europeo está rescatando a los bancos en Grecia y a otros países miembros son todas maneras de imprimir dinero que llevan a la disolución del valor del euro sostenido por otros. Los expertos temen que este programa de rescate sea demasiado insignificante para los futuros salvamentos que ya se ven venir. Los economistas que siguen los pasos de Menger y Von Mises advierten que las antiguas deudas no pueden ser pagadas por las nuevas
deudas, y que cualquier solución propuesta que involucre la emisión de más deuda finalmente fracasará. Cualquier aumento de préstamos por parte de un banco central trae como resultado la creación de una nueva deuda, que conlleva una obligación de pagar intereses. Cuando un gobierno intenta estimular una economía inflando o prestando para financiar proyectos y esos proyectos fracasan y no producen suficientes beneficios económicos como para cubrir sus costos,
son los ciudadanos quienes deben pagar los intereses. Esto se convierte en un problema presupuestario cuando los ingresos son insuficientes para pagar las necesidades habituales como defensa, mantención de caminos y ayuda a los indigentes.
Las causas fundamentales son espirituales
Sin derechos de propiedad, un libre mercado, la información del precio que permite calcular la ganancia, la capacidad de ahorro e inversiones de esos ahorros, y un dinero honesto, es imposible que una economía crezca. Y las raíces de la presente crisis financiera se encuentran donde estas áreas contradicen la ley de Dios.
Individualmente, las personas no pueden destruir a gran escala los derechos de propiedad ni distorsionar el valor del dinero, pero los gobiernos sí pueden. Sin embargo, los gobiernos a menudo reflejan el carácter y los valores —y las demandas—de las personas que ellos representan.
Santiago 1:14 nos advierte que “cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”. Aquí yacen las raíces de nuestra actual crisis financiera. Nuestro deseo de vivir más
allá de nuestros medios individuales y colectivos, o de esperar que otros nos rescaten si estamos haciendo un mal negocio, es lo que ha incrementado la codicia individual y colectiva.
Pensamos que podemos vivir a expensas de otros, incluso si el gobierno tiene que imprimir o pedir prestado dinero para pagar por ello. Pero nadie tiene la autoridad de tomar de otros lo que puede proveer para sí mismo. El pecado de la codicia desemboca en el pecado de robo.
Lo que importa no es que saneemos y legalicemos esto a través de la democracia. Se nos dice que podemos ser más prósperos cuando repartimos la riqueza de otros. Pero esto no conduce al aumento de la prosperidad, excepto para los pocos beneficiarios del favoritismo del gobierno.
Así, debemos vivir con las consecuencias de nuestro comportamiento y opciones colectivas, consecuencias que podríamos haber evitado si hubiéramos seguido las leyes de Dios individual y
colectivamente. Gálatas 6:7 nos dice: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. Como naciones e individuos, todos necesitamos arrepentirnos y asegurarnos de que estamos siguiendo las instrucciones de Dios en cuanto a nuestras
opciones e interacciones económicas, y humildemente buscar su ayuda para que nos libre del entuerto en que nosotros mismo nos hemos metido.

Islam Versus Occidente

¿Por qué el choque de estas civilizaciones?

Para entender por qué las civilizaciones islámica y de Occidente se oponen tan diametralmente, es necesario estudiar las diferencias básicas entre sus filosofías fundamentales. Y a juzgar por los hechos concretos, Occidente se encuentra actualmente en grave peligro.  


Por John Ross Schroeder
Mayo - Abril 2012
El escritor y politólogo Samuel Huntington afirmó en su libro El choque de civilizaciones y la recon-figuración del orden mundial, que “la religión es la principal característica definitoria de las civili-zaciones” (2005, p. 344). Y él tiene toda la razón. La mayoría de las religiones del mundo están
asociadas con una o más de nuestras actuales civilizaciones.  Hoy en día vivimos en una era multi-polar, de múltiples civilizaciones. En este artículo limitaremos nuestro análisis a solo dos de ellas: la civilización cristiana occidental y su contraparte, el islamismo. ¿Qué es lo que las hace diferentes, y cuál es el motivo de su conflictiva relación?


Diferencias cruciales entre el cristianismo y el Islam
La religión cristiana basa sus enseñanzas y principios en una gran cantidad de libros escritos a lo largo de 1.500 años, que en su conjunto conforman la Biblia. Bajo inspiración divina, tanto los profetas del Antiguo Testamento como los apóstoles del Nuevo Testamento escribieron el contenido de las Escrituras judeo-cristianas.  En contraste, mientras que el Islam enseña que la Biblia misma es la Palabra inspirada de Dios, también afirma que la Biblia se ha corrompido y que ha sido reem-plazada por el Corán (o Quran, que significa “Recitación”). Este libro, que tiene casi tantas páginas como el Nuevo Testamento, supuestamente está basado en una serie de mensajes divinos entregados
al fundador del Islam, Mahoma (570-632 d.C.). El Corán está suplementado por el Hadith
 (o Informe”), un registro tradicional de otros dichos y hechos de Mahoma.
Aunque tanto el islamismo como el cristianismo declaran su creencia en un solo Dios, el Dios de la Biblia no es el mismo Alá del Corán. “Islam comienza y termina con el concepto de que no hay ningún otro Dios fuera de Alá. Alá es todopoderoso, soberano e incognoscible (David Burnett, Clash of Worlds [Choque de mundos], 2002, p. 114, énfasis nuestro).
Mientras que la palabra árabe Alá significa “Dios”, el hecho de que Alá sea representado en el Corán como un ser tan distante, abstracto y metafísico como para que sea imposible de conocer, demuestra
que Alá no es simplemente otro nombre para el Dios cristiano, como algunos erróneamente creen.
Nuestro Creador ha revelado su personalidad y su naturaleza compasiva en su Palabra. ¡Al contrario de la perspectiva musulmana respecto a Alá, el Dios de la Biblia sí es conocible! En Jeremías 9:24 él dice: “Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme”.
Poco antes de su martirio y muerte por el bien de la humanidad, Jesucristo le habló así en oración a su Padre: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).  No menos importante es el aspecto de la confiabilidad. Por ejemplo, el Corán describe cuatro llamados a Mahoma, y todos ellos se contradicen.
Mahoma afirmó en un principio que Alá se le había aparecido en forma de hombre. Más tarde, dijo que había sido llamado por el Espíritu Santo. Después, dijo que varios ángeles (plural) se le habían aparecido y le habían dicho que Alá lo había llamado para ser profeta. Y, por último, Mahoma dijo
que el ángel Gabriel se le había aparecido y le había revelado el Corán.
De manera similar, el Corán junta lugares y costumbres separados por miles de años y cientos de kilómetros, en un mismo momento histórico. Por ejemplo, afirma que la crucifixión se practicaba en tiempos del Éxodo, pero en realidad esta forma de ajusticiamiento no se practicó sino hasta casi mil años después.
Por otro lado, afirma que Amán, un oficial persa mencionado en el libro bíblico de Ester, trabajaba para el faraón de Egipto en tiempos del Éxodo, cuando aquel evento ocurrió mil años antes. Además, asegura que Alejandro Magno fue un musulmán que vivió hasta avanzada edad, cuando en realidad Alejandro fue un griego idólatra que murió a los 32 años.
Estos ejemplos ilustran unos cuantos de los muchos desacuerdos entre el Corán y la Biblia, y también entre el Corán y los hechos históricos.  A través de los siglos, éstas y otras diferencias fundamentales han producido profundos choques entre dos civilizaciones completamente opuestas.
 Profundos desacuerdos respecto a la relación con los gobiernos mundiales
La civilización occidental, cuyas raíces son mayoritariamente cristianas, siempre ha reconocido que los conflictos prácticos entre los ciudadanos tarde o temprano necesitan ser resueltos. También entiende que las autoridades políticas de cada nación están en sus puestos para mantener el orden social.  De acuerdo a la Biblia, el estado merece respeto y obediencia básica de parte de sus ciudadanos. Jesucristo claramente afirmó: “Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios” (Mateo 22:21).
Dos de los apóstoles de Cristo explicaron más detalladamente este principio básico. Pablo escribió: “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas” (Romanos 13:1). Por su parte, Pedro escribió: “Por causa del Señor [Jesucristo] someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, y a los gobernadores . . . Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey” (1 Pedro
2:13-14, 17).  En agudo contraste, la meta principal del Islam es someter a todas las naciones bajo
su ley religiosa islámica (Sharia) ahora, durante esta era humana, aunque ello signifique acabar con todos los gobiernos imperantes. Los fundamentalistas radicales islámicos utilizan el suicido por bombas y otras barbáricas formas de terrorismo para alcanzar su meta.
El escritor británico Roger Scrouton escribió lo siguiente: “El concepto musulmán de la ley santa, que señala el incomparable camino a la salvación, y que se aplica a cada área de la vida humana,
comprende una anulación de lo político.  Aquellos asuntos que en las sociedades occidentales se resuelven mediante la negociación, el compromiso y el esforzado trabajo de funcionarios y comités, son [bajo la ley islámica] objeto de decretos inamovibles y eternos estipulados explícitamente en el libro santo [el Corán], o decididos según sus enseñanzas por algún personaje religioso” (The West and the Rest [Occidente y el resto], 2002, p. 91, énfasis en el original).
Muy por el contrario, los verdaderos cristianos esperan el pronto retorno de su Rey de Reyes para que traiga de manera sobrenatural el divino reino de Dios, que gobernará a todas las naciones y final-mente traerá paz y prosperidad a este mundo caótico (Apocalipsis 11:15; 20:4-6).
Dos caminos de vida radicalmente diferentes Los devastadores ataques del 11 de septiembre de 2001 en los Estados Unidos dejaron en evidencia un mundo dividido en dos esferas diametralmente opuestas: las democracias occidentales y los pueblos dominados por el fundamentalismo religioso islámico. Los islamistas en realidad ven al mundo dividido de otra manera: daral-islam (Territorio del Islam) y dar-elharb (Territorio de la guerra).
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El petróleo del Medio Oriente y el choque de dos civilizaciones

La abundancia de petróleo en el Medio Oriente ha impulsado y promovido la diseminación del islam-ismo en Occidente y alrededor del mundo. El escritor David Burnett comenta: “El petróleo le ha dado al mundo musulmán gran poder político y económico para ser usado en contra del mundo cristiano dominante. Los musulmanes creen que el petróleo fue colocado allí por Alá, con el propósito de propagar el Islam. Por esta razón, Arabia Saudita y otros países musulmanes están usando su nueva riqueza para la expansión del islamismo” (Clash of Worlds [Choque de mundos], p. 123.
Valiéndose de la masiva transferencia de riqueza desde Occidente a los países islámicos, los musulmanes han construido cientos de mezquitas en las principales ciudades occidentales, han establecido estaciones de radio y televisión de gran influencia en varios lugares, y han impreso y distribuido enormes cantidades de literatura para facilitar la difusión del Islam. Las fuerzas islámicas
se hallan a la ofensiva en Occidente y a través de todo el orbe. Si el Islam todavía no ha llegado a su rincón del mundo, pronto lo
hará.

Las metas del presidente iraní para la humanidad

El Corán, libro santo del Islam, visualiza un mundo en el cual el islamismo eventualmente dominará al orbe entero. El fracaso para entender este hecho fundamental ha cegado a muchos líderes occiden-tales, que son incapaces de ver la meta suprema de los líderes musulmanes, quienes toman su religión muy en serio. Algunos musulmanes, predominantemente chiíes, creen en un mesías islámico que está por venir y se refieren a él como el mahdi, que significa “El Guiado”. Ellos creen que este mahdi llevará al Islam al lugar que le corresponde, según ellos, como la religión dominante del mundo entero, por lo cual los adeptos de otras religiones serán forzados a convertirse al islamismo o serán subyugados bajo su dominio.
Aunque semejante fervor religioso pueda parecer inverosímil a los occidentales mayormente irreligiosos y seculares, algunos líderes islámicos son bastante abiertos al afirmar que ésta es su creencia y meta máxima. Por ejemplo, en sus últimos tres discursos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (2009, 2010 y 2011), el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad expresó su más sublime deseo para el mundo: una nueva era en la que el mahdi vendrá para establecer el islamismo como la religión para toda la humanidad, en un mundo gobernado por el Corán. Fíjese
en estos ejemplos: •  Discurso en la ONU en 2009: “Gloria a Alá, el Señor del universo, y paz y bendiciones para nuestro maestro y profeta Mahoma . . . ¡Oh Dios, acelera la venida del Imán Mahdi!” (sept. 23, 2009).
•  Discurso en la ONU en 2010: “El santo Quran [Corán] es el libro divino y el milagro eterno del profeta del Islam [Mahoma]” (sep. 23, 2010).  •  Discurso en la ONU en 2011: “Un prometedor futuro para la humanidad . . . será realidad cuando la humanidad comience a andar por el sendero de los divinos profetas y los justos, bajo el liderazgo de Imán al-Mahdi, el Supremo Salvador de la humanidad . . . La promesa garantizada de Alá es la creación de una sociedad superior e ideal, con la llegada de un ser humano perfecto que será un genuino y sincero amante de los seres humanos”
(sep. 22, 2011).
No obstante, la Biblia nos presenta un panorama muy diferente. El apóstol Pablo dijo de Jesucristo:
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12). El ser humano perfecto, que no cometió pecado alguno, vino a la Tierra aproximadamente 2.000 años atrás. Para más información sobre este tema, solicite o descargue nuestro folleto gratuito La Verdadera Historia de Jesucristo.

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Para los musulmanes devotos, solamente los países predominantemente controlados por la religión islámica constituyen el Territorio del Islam o de la sumisión (Islam significa “sumisión”). El resto debe enfrentarse a la infiltración, la opresión y los ataques de los creyentes islámicos, hasta ser dominados y sometidos. Hasta que ello suceda, estas naciones no islámicas son parte de dar al-harb, el Territorio de la guerra.
En las áreas no islámicas que cuentan con una población musulmana minoritaria, la estrategia básica consiste en mostrarse superficialmente pacíficos y colaboradores. Y puede que muchos musulmanes genuinamente lo sean. Sin embargo, los radicales trabajan ocultamente en el clandestinaje para llevar a cabo sus planes subversivos. Y a medida que su población islámica crece, particularmente en las naciones de Occidente, los musulmanes se vuelven cada vez más exigentes de sus “derechos”, valién-dose de las libertades occidentales para promover su causa a expensas de otros.
Más tarde, si las cifras demográficas los favorecen, sus tácticas varían y se convierten en todo tipo de actos de coerción y fuerza, utilizando los poderes de su mayoría musulmana recientemente adquirida.
Cualquier actividad pasa a ser permisible mientras sirva para conseguir el resultado total y final: la propagación del Islam.
Pero, primero, ellos esperan que los países ubicados fuera de la influencia musulmana se conviertan. Si se rehúsan a convertirse, los radicales se sienten en libertad de usar cualquier medio necesario a fin de incluir a estas naciones dentro de la comunidad islámica.
Asaltos gemelos a la civilización occidental
Paradójicamente, además de los elementos fundamentalistas radicales del Islam que están trabajando activamente para destruir a Occidente, muchos de los líderes y movimientos de nuestra propia civilización están prácticamente socavando la resistencia a estas influencias foráneas que podrían destruir la civilización occidental.
Cuando optamos por hacer lo políticamente correcto en vez de enfrentar la dura realidad, articipamos voluntariamente en nuestra propia destrucción. Simplemente nos negamos a confrontar los cánceres morales, que son los principales responsables del actual deterioro de nuestra civilización y nuestra cultura.  Melanie Phillips, columnista del noticiero en línea Daily Mail, explica: “Nuestra cultura [occidental] ha sido completamente destruida por el relativismo cultural y moral, aquella doctrina que niega toda jerarquía de valores pero que es doctrinaria en sí misma. Enfrentados a los ataques del mundo islámico que apropiadamente reconoce la decadencia de la cultura occidental, ya ni siquiera sabemos qué es lo que queremos defender.
“Tratamos de convencernos a nosotros mismos de que defendemos los derechos humanos, la libertad, la democracia, la tolerancia . . . y sin embargo, también nos repetimos que no podemos defender tales derechos, porque el preferir una cultura por sobre otra es racista o xenofóbico, aun cuando la cultura que prefiramos sea la nuestra. Por lo tanto, una sociedad liberal no puede, por definición, defenderse a sí misma, porque aparentemente debe aceptar su propia extinción en aras de la igualdad” (The World Turned Upside Down [El mundo al revés], 2010, pp. 281-282).
“Bueno y malo” pasa a ser un asunto de adoptar los estándares personales de cada cual, basados en cualesquiera sea la cultura que actualmente profesamos: liberal secular, cristiana . . . o cualquier otra. En la antigüedad, el rey Salomón nos advirtió que el camino de vida que nos parece tan correcto puede llevarnos a nuestra propia destrucción y muerte espiritual (Proverbios 14:12; 16:25).
Como en los días de la antigua Israel, muchos hombres y mujeres de la actualidad están pensando y haciendo lo que les parece correcto según sus propios ojos y tomando malas decisiones (vea Jueces 17:6; 21:25). Los estándares bíblicos son ridiculizados, y después, prácticamente olvidados.
El aborto y la eutanasia han ganado mucha aceptación debido a esta perspectiva errónea y liberal. Demasiados son los que justifican el asesinato de quienes no han nacido y hasta alientan la muerte prematura de los ancianos y enfermos de nuestra sociedad. El matrimonio y la familia —el aglo-merante que mantiene unida a la sociedad— son redefinidos o desechados para satisfacer los caprichos egoístas de la gente. LEER MAS: Los Assesinos del Vaticano (culto Jesuita /Illuminati :



Los triunfos del Islam
Contrariamente al Islam, Occidente ha perdido la fe en sus propios valores religiosos tradicionales. Las principales iglesias han debido soportar décadas de un inquietante deterioro. La asistencia a sus templos muy a menudo se halla en franca caída. Las enseñanzas de la Biblia son cuestionadas en los centros religiosos. El clero occidental ahora incluye a los así llamados “ateos cristianos”.
Fíjese nuevamente en lo que dice Melanie Phillips: “La pérdida de fe religiosa ha significado que Occidente haya reemplazado la razón y la verdad por ideologías y prejuicios, lo que se manifiesta como una inquisición secular. El resultado ha sido una especie de desquiciamiento masivo, a medida que la verdad y la mentira, lo bueno y lo malo, víctima y agresor, etc., son puestos en orden inverso de importancia.
“En lo que parece una caza de brujas al estilo medieval, los científicos que se muestran escépticos en cuanto al calentamiento global son destituidos de sus puestos; Israel es demonizada con saña; y
Estados Unidos es vilipendiado por hacerle la guerra al terrorismo –todo basado en falsedades y propaganda que la gente cree como ciertas” (The World Turned Upside Down, contraportada frontal).
El profeta hebreo Isaías previó este aspecto de la trágica condición humana que nos afecta en la actualidad: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz . . . !” (Isaías 5:20). Nuestro Creador Dios da a conocer su propia perspectiva de las cosas mediante su Palabra de verdad y sus juicios, que perduran eternamente (Salmo 119:160).
Dios incluyó el principio de causa y efecto en la composición misma de nuestro mundo. Un ejemplo bíblico de ello: “Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, y el que recio se suena las narices sacará sangre; y el que provoca la ira causará contienda” (Proverbios 30:33). Esto demuestra que el simple principio de causa y efecto produce los mismos resultados en todas las civilizaciones.
Vemos el resultado final de ello en todo nuestro entorno: Islam crece en cifras y fuerza, mientras Occidente sigue decayendo. Los adherentes del islamismo no cuestionan a Alá ni las enseñanzas del
Corán, por muy contradictorias que nos parezcan a nosotros, los occidentales. Sin embargo, en este Occidente supuestamente cristiano, nosotros tomamos muy a la ligera el cuestionamiento y falta de respeto a Dios y a la Biblia.  Dios se lamenta así: “¿Hay alguna nación que haya cambiado de dioses, a pesar de que no son dioses? ¡Pues mi pueblo ha cambiado al que es su gloria, por lo que no sirve para nada!” (Jeremías 2:11, Nueva Versión Internacional).
¿Qué debería hacer Occidente?
La reacción ideal de la civilización occidental sería seguir el consejo de Melanie Phillips en el Daily Mail: “Si es que alguna vez ha existido un momento en el que los guardianes religiosos de la civiliz-ación occidental debieran actuar como sólidos defensores de su transparencia moral, es e” (“Paralysis
and Moral Confusion on Piazza Mahatma Gandhi” [Parálisis y confusión moral en la Plaza Mahatma Gandhi], nov. 8, 2011).
Pero la posibilidad de que esto se haga realidad parece ser muy remota. Así es que todo se reduce a lo que escojamos como individuos.   Su relación con Dios debe ocupar el lugar más importante de su existencia. Jesucristo le dice exactamente cómo enfrentar estas tendencias y acontecimientos del tiempo del fin: “Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velad,
pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre” (Lucas 21:34-36, énfasis nuestro).
Los seductores engaños de esta era, con su sistema de entretenimiento tan pervertido, su enfoque en la gratificación del ego y sus múltiples distracciones, nos tientan para que sigamos sus falsos caminos. El apóstol Pablo advierte al pueblo de Dios: “No améis al mundo, ni las cosas que están
en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios perma-nece para siempre” (1 Juan 2:15-17).
Mientras trabaja en la restauración total de sus caminos de justicia (Hechos 3:19-21), Dios está en el proceso de acabar con esta malvada era de la humanidad. Jesucristo nos exhorta a orar “Venga tu reino” (Mateo 6:10). ¡Y sin ninguna duda, nuestro Creador responderá a esa oración! Pero antes de eso, él enseñará a las naciones ciertas lecciones muy duras.
Como Jesús dijo, refiriéndose a los eventos que precederán su retorno: “En esos días, Dios castigará a los desobedientes, tal como estaba anunciado en la Biblia” (Lucas 21:22, Traducción en LenguajeActual). Este será un tiempo de ajuste de cuentas muy traumático. Jesús también dijo, refiriéndose a aquel tiempo: “Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni lo habrá. Y si aquellos días no fuesen acortados, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:21-22).
¡A medida que se acerca el fin de esta era, este es el mejor momento para que cambiemos el rumbo de nuestras vidas y nos enfoquemos en el verdadero Dios ( no los dioses de la tierra) y su maravilloso plan para la humanidad!
 Para quien Ojos tenga que vea y quien oidos tenga que oiga .... buscame mas que el oro ... No te dejes enganar, mira y oye Mis Palabras;



 Mas articulos y videos que confirman las verdades:
http://www.worldslastchance.com/articles/spanish
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Pactos de Los Adversarios: 
http://www.worldslastchance.com/end-time-prophecy/la-nueva-orden-mundial-forjando-la-imagen-de-la-bestia.html

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